sábado 28 de febrero de 2009

CARPE DIEM

.
A Ángel Guinda


Vive cada día con la fuerza
del primero de tu existencia;
abre tus ojos y admira el paisaje
con aquella misma ilusión
de la primera vez que lo contemplaste.
Ama con la intensidad de un niño,
con la magia de los tiernos años
y la sabiduría de la inexperiencia.
Este es el gran reto de la vida:
aprovecha cada momento,
cada instante,
como si fuera el último,
como si fuera el único
que te queda por vivir
y que tu dicha me acompañe.

Del libro Transparencias, Devenir, Madrid 2002
.

A voz en cuello


Melancolía, 1892-1893.

Edvard Munch (1863 - 1944)



A voz en cuello



Hay que romper las bisagras del viento

apuñalar el aire si es preciso

elevarse por encima del metro

y sus centímetros

gritar que no

o que sí

a sangre llena gritar gritar

muévanse los cimientos de la duda

los revoques

hasta quedar afónica

que se parta la tierra que tiemble

la arteria inflamada de abismos

hay que gritar

que se haga mil pedazos tu nombre mil

nada quede

- ni el apellido -

no respire la noche

que haga implosión el liquen que duerme

en la humedad vertical de tu angostura

hay que gritar

sin miedo al angor de tus clavículas

atravesar los vidrios de la sombra

sacudirse con sus lunas las mareas

que estallen los bífidos volcanes de tu espina

hay que gritar


el silencio es cosa de la muerte.



http:/ poesiafondoscuro.blogspot.com//

EVOCACIONES.

La vida, tras esa oscura cortina de sueños,
se desvanece cuando hablas
y espero respuestas que siempre quise.
Qué fácil sonreír mientras te oigo,
qué fácil averiguar tu gesto amable.

Remueves el fondo
por tantos hechos y no
que fueron cayendo
tras siglos de inconfesables anhelos,
unos tras otros ocultando lo que se es.

Haces que me descubra,
quede virgen ante ti,
me asuste y vague desnuda,
repitiéndo insistente, cuan letanía,
los versos del ayer.

Haces quedarme aquí,
en silencio, a solas,
tan tarde para los que me rodean,
para escribir estos versos;
a cambio, yo sólo te pagaré
con una sonrisa.

Quizá, la noche nos haga diferentes,
seamos otros, permitiendo el paso
a lo que brinda su tentadora oscuridad.

Me maldigo por no acariciarte,
por no tomar tus obsequiosas manos
y beber del elixir que ofrece la frescura
de quien trae, de otras tierras,
la tan querida esencia del deseo.

No me olvides; en mis sueños,
después del ensordecedor día,
siempre está la brisa del rincón sombrío,
en el que yacen lágrimas no derramadas
por tantas cosas perdidas.

¿ Hasta dónde llega nadie ...

"¿ Hasta dónde llega nadie
para conseguir esos fines
que emergen de su ser
e irremediablemente debe cumplir
aunque por motivos y razones
fuera postergando con engaños
que la vida misma le ofrece
a cada instante para no verse ?

¿ Hasta dónde llegará uno
por no hacerse caso en su momento
dando preferencia vital
a entretenimientos varios
que te llenan el tiempo y la sensación
haciéndote creer que eso sentido
es suficiente ?

¿ Hasta cuándo ?

Quizá por no llorar en su momento
lloramos toda la vida,
quizá por no hablar en voz alta
hablamos cuan loco a solas,
quizá por impaciente necesidad
adoptamos decisiones irresolubles
porque en el implacable ahora
vemos ...
el nunca."

Nostalgias

ESE MAR que viene
ese mar que se va
rememora el vacío de un pasillo
que huele a infancia
a colegio, a miedo
a una escalera a oscuras
..............................¿de qué lugar?
Sé que vive allí el espíritu del pasado
......................con su belleza decadente
ese mar que viene
ese mar que va
es un baile nocturno
de piernas que se abren
....................(como pétalos de magnolia)
recuerdos de una piel
ungida en aceite de onagra
un desmayo fingido
.........................jadeos
de una flor que oculta
su belleza tras el gris
cuando el fuego la eleva
................................como lenguas ardientes
ese mar que viene
ese mar que va
trae nostalgias de mi primavera.

Soy

Soy amante de tus ojos milenarios.
Con ablación catártica en las venas.
Una paloma bastó...Arrebatadora.
Para llenar mi letargo
de hermosas primaveras.

En el abismo hay un oscuro hueco.
Donde invento noches de pasión eternas.
Paseo por el rastro que me dejas...Muda.
De la mano de tu perfume y de tu esencia.

En el alfabeto del alfiler que nos mantiene.
Como un villano estigma,mi querer..
Se convierte en cuerpo dependiente y llano,
que necesita pronto las caricias de tu miel.

Extraño delirio el que reclamo.
Agujas de ansiedad se me declaran.
Cuando grito tu nombre y te llamo.
Y abres tus brazos y me siento amada.

Yo sé que mi alma está forjada
sobre cimientos firmes.
Y sobre noches claras..
Leni

viernes 27 de febrero de 2009

Revista Digital Letras febrero/09/ nº 8



Reflexiones en el limbo
Bitácora de un pervertido
Letras
El Rincón de Alva Eno
El Librepensador

RECITAL POÉTICO EN BARCELONA

PRÓXIMO 5 DE MARZO. ORGANIZA MuPoCat.



Próximo día 5 de Marzo, en el centro Cívico Pati Llimona de Barcelona, sala Mª Aurelia Capmany, calle Regomir, 3, a las 19,30 horas, recital poético "Dones per les Dones". Organiza MuPoCat y participan: Esmeralda Berbel, Nora Almada, Aigua Maria, Pepa Cantarero, Jade, Marian Raméntol, Gloria Recarey, Princesa Inca, Jocelyne Tholoniat.

Cómo llegar:

Metro, Línea 4- parada Jaume I
Autobuses: Parada bus: Via Laietana (Jaume I-Pl. Emili Vilanova)
Línies:17,19,40,45, 120

mapa de localización

jueves 26 de febrero de 2009

MÁTAME


Cuadro: Fedra, de Alexander Cabanel.
Toma el zumo escarlata de mis venas,
ya no me sirve sangre,
ya mis pechos redondos como magnolias encendidas
no repiten tu nombre en las mañanas,

si ya no tengo corazón para tus ansias,
se despidió el amor, se fue por las rendijas de mi sexo,
se escapó de la cárcel de mi cuerpo,
se distrajo en otros ojos y ha perdido tu aliento.


Toma el humor que dilata mi arteria,
ya no me sirve noche,
ya mis cuentas impagas con eros se amontonan
sobre camas desiertas, sobre seda de sábanas.


si ya no tengo alma en la que alojarte,
el tedio se extendió como petróleo sobre mares de sal,
la mancha negra saca una mano negra de su noche y saluda,
te dice adios, mi amor, ya no escucho tu voz almidonada.


Toma el oro líquido que se aloja en mi sístole,
ya tu sexo no me llama,
ya no me deja muda tu presencia,
eres un alfiler en la solapa, lo prescindible, nada.


Mátame, déjame que me vaya.
Alejandra Menassa.

La ventana que era

De tanto en tanto
el vidrio se empaña de nubes inmóviles.
Y la ventana
deja de ser esa abertura responsable
de la estratégica brisa
que recorre una bahía sin invierno.

O esa impermeable sencillez
que enmudece alrededores
ajenos e inmediatos.

O simplemente
deja de ser ventana.

Es, entretanto,
una memoria sin luna,
una profundidad sin abismo,
una fe sin tal vez.

Sólo nubes inmóviles,
grises de frío, vidriadas,
escuálidas guerreras sin espada
con ojos asesinos
mirando
de lleno la ausencia.

A vos, que estás en otro sur
tan cerca del mío.
Que no conocés mis ahora
y no sabrás por omisión
mi ojalá.
Que te sabe dulce
tu próximo sueño,
que te sueñan próxima
mis ojos abiertos.

A vos, te miran,
hiriéndote otra vez
de ausencia.

Yo quiero que vuelva a ser ventana
esta ventana que era.
Pero de tanto en tanto
el vidrio se empaña de nubes inmóviles.

Deja de ser un te quiero
para nublarse de te quise.


www.deltiempoyotrasmuertes.blogspot.com

ESPERO A QUE LA PALABRA ME MATE


Fuente de la fotografía: liber-arte.spaces.live.com/blog

Las ventanas me miran siempre desde fuera,
con sus ojos salpicados de sexo, selva e incendios,
como una vagina insaciable.

Yo miro sus historias,
huelo el escalofrío de los vivos
como saltos de pértiga por un aire de espejo,
fuerzo la entrepierna del minuto de vidrio,
con todo el moho a punto de aliarse
con el diluvio del sol,
sodomizo la vida que se cose en cada gota,
encadenada a la furia,
a la impasibilidad del cristal,
al proyecto de un beso, a la humedad desperdiciada,
y entonces,
el vapor de mis dudas dibuja andamios,
estaciones, lenguas hostiles,
las manos del silencio,
su lágrima señalando a la noche que me ofrece su cabeza,
y lentamente, se visten de nombres las cosas.

Las ventanas nunca me abren sus fríos,
pero yo sigo esperando su carne obscena,
con los labios semiabiertos hasta el borde del mundo,
como en una oración a la sed,
al fuego, al poema,
espero con el vientre dispuesto a que el río me borre,
a que la palabra me mate
degollando el azul a dentelladas, cualquier día,
cualquier tarde en la que el dolor adquiera forma,
en esa estrofa donde desde la muerte
oiga crepitar el verbo.

miércoles 25 de febrero de 2009

Paraíso

Ella aniquila sus ánimos con esperanzas...(Las de él).
Recoge en una tina el agua de lluvia que riega su pelo y su cara.
Que recorre la comisura de sus labios
entregándole el recuerdo de los besos clandestinos y enamorados.
Ella ejecuta la sentencia de muerte a sus miedos.
Y sumerge las manos en la esencia del cielo
que moja la tierra.
Como él la moja a ella.
Como ella lo recibe.
Dejando que vacíe su amor,
su loca pasión en el cuenco dorado de su cuerpo.
Dejando que riegue su alma,
que derrame en su boca el grito contenido.
Ella llora lágrimas de lluvia que revierten en la piel amada..
En el éxtasis compartido y único.
El engulle el tiempo que no avanza.
Y expone su tibieza en la laguna de hielo.
Habrá que arrastrar al miedo...Encadenarlo.
Decapitar la sombra que la ciega...
Ella se baña en la caricia...(La de él).
El se ahoga en su mirada...(La de ella).
Los dos convergen en el punto exacto
en donde dios creó el paraíso.
Leni
Todavía es otoño


Todavía es otoño y la tarde
apenas dialoga con la última hoja
que como acuarela inacabada
deambula por el suelo en busca del artista
que ejecute su término;
aún es otoño y el crepúsculo
es como el violonchelo
que se interpreta a si mismo,
mientras el corazón del hombre
conserva la hermosura
de los últimos labios visitados.
Cuánto queda de este otoño
si la cordura y la locura
no salen de la espesura del asombro
cuando los nombres pronunciados
siguen en el secreto del origen.
Los párpados se abren abstrayéndose
en la variación del color esmaltado
con el alma invisible de las cosas;
no son los regresos que vuelven a los ojos
los que dirigen las estrellas,
sino los que se fueron sabiendo
que lo que se ama no muere.

Mariano García

Esperando

A mi madre que estando de visita en España perdió la vida en un accidente de tránsito en Roquetas de Mar, Almería, a manos de tres narcotraficantes que peleando con armas dentro del auto lo desviaron de carril y chocaron de frente, dos de ellos huyeron, el tercero, se lo dejó libre, . No hay culpables.



En la espesura de mis tardes oblicuas

descansaré mis huesos

en el umbral de tus ojos


con esta voz que se queda sin sonidos

y esta luz que priva la mirada


en este mar de gaviotas y cenizas

con el alma de azules cicatrices


me despojo de la piel y las cadenas

renuncio a los nudos marineros


que se deslice entre los árboles el sol

que cante la rama en su canario


y que vuelva

o no vuelva


igual


seguiré poniendo el mantel

sobre la mesa.



Mónica Angelino

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LA MUERTE ESCRIBE UNA CARTA A LOS HOMBRES.


Cuadro: Atardecer, de Miguel Menassa
Es la muerte que os habla,
desde vosotros, desde todo lo finito.
La muerte que os escribe esta carta de amor.

Pensáis que soy una dama vieja,
porque os he acompañado
desde que el primer poeta
hizo girar a la palabra mundo.

Pero yo nazco y muero en cada uno,
nací ayer y naceré mañana.
tengo la edad de los amantes
que se separan
hasta el día siguiente,
la edad del poeta que pone
tembloroso el punto final al poema.

No tengo pactos con Dios.
Pléyades de gigantes,
de brujas, de gnomos y vampiros
pensáis que son mi corte,
más nadie, sino vosotros
me acompaña.
Un bisturí-guadaña confudis con mis brazos,
abisales tentáculos
para cobijar en mi seno vuestra pena.
Y yo no tengo brazos.

Me hacéis en vuestros sueños
tener el rostro poblado
por los surcos del tiempo,
uno por cada hombre
que abandonó la tierra para ser tierra.
Y yo no tengo rostro.

Y me vestís de negro,
y yo os diré que aunque no tengo
cuerpo,
mi color es rojo como la esperanza.

Y todavía me hacéis decir palabras,
Y yo no tengo voz

Venid mis pequeños,
hombres fuertes, adustos,
como soles vestidos de silencio,
mujeres
con sus libros bajo el brazo.
Niños jugando al juego de la vida.

Buscad en vuestro corazón,
buscad en vuestra casa.
Buscad en cada olvido,
en cada sueño,
las diamantinas perlas
de mi nombre,
mi huella invisible y silenciosa,
Y cuando hayáis constatado
mi presencia,
olvidaos también de vuestro hallazgo,
y vivid como si yo me hubiera mudado
para siempre de vuestro corazón,
de vuestra casa.


Alejandra Menassa. Del libro la muerte en casa

Sé Como



Reconocerte por el tacto

adivinar el silencio de tus costas

olfatear tus cuevas tus montes
tus prados y tus ríos

atravesar los diez pasos del segundo
que me soplan al oído los colores de la sombra

serpentear en el regazo de la lámpara
ondular en las curvas de tus mieles

planear en el giro y contra giro

hacerle parir a la tormenta
un vórtice de arco iris una rosa
una lluvia de petreles

sé como

subir hasta la altura de tus ojos
y lanzarme en picada

hasta petrificarme en tu centro.


Mónica Angelino
http:/ poesiafondoscuro.blogspot.com//

Antonio Machado


El perfil de tu semblante, en sepia,
se adivina en la oscuridad
que invade el recuerdo.
Te observo desde la cama, tan extraño,
y, sin embargo, tu voz fue parte de mi germen,
la letra de tus versos, barro en mi conciencia
y mis noches, lechos blancos para tus poemas.

El perfil de tu cráneo, en sepia,
desconcierta mi mirada.
Tanto te he sentido, que no te reconozco
sin el trazo de la línea,
parida en verso
para distinguir la estela del camino
o la vetustez del olmo en la ribera.

Pareces ajeno, en sepia,
impávido viajero del destino
por los raíles del tiempo,
definido, en la pared
por el contorno de la fotografía.
Y, sin embargo, tus mariposas
volaron sobre soledades y campos de Castilla,
formulando un sortilegio con palabras sencillas
que elevó, en la terneza del alma,
ideogramas complejos.
Maestro con mayúsculas cruzadas,
héroe de mi adolescencia
desde una tumba de Francia.

No quiero hablarle a tu rostro, resuelto en sepia,
sino adorar la lectura del poema
mientras se traza la idea en primavera
sin fronteras, sin mordazas, sin la bala del destierro,
asesina del poeta.
Amo de ti lo que no veo,
aquello que trascendió a los días azules,
lo que de ti percibo sólo con el alma y el cerebro.

Laura Gómez Recas


martes 24 de febrero de 2009

VALLE DE MÁRMOL

VALLE DE MÁRMOL

Sigo navegando en el barco oscuro
de tus horas magras
que alientan mi suerte.

Sigo derrotando las brisas inertes
que surcan espasmos
y beben honores.

Nada ya conduce a lo bien querido
ya tomó el atajo
de un valle de mármol.


Nos quedamos solos entre lunas negras
y chispas de asombro
por no interpretarlo.

SUSANA RODRIGUES TUEGOLS
Copyright ©

Cuando pienso en ti







Cuando pienso en ti




Cuando pienso en ti, estalla una burbuja de colibríes en mi respiración, galaxia emplumada de tornasol y sonrisa. Eres toda Babel y cualquier lengua, viva o muerta habla de tus ojos y de esa intensidad de libélula: férvida mirada en cáliz de luna creciente.



Eres volátil y no pongo en duda tu maestría para caminar sobre el agua. Eres tú quien espolvorea de magia las alas de los ángeles, para volar y volver a las alturas de infinitos cielos. Tú me nutres de magia y por ti es que soy generoso.



Tienes una piel más fina que el aliento de una plegaria y tu garbo, portento de dragona de corazón incendiado. Cuando caminas, las piedras se erigen y se rinden ante el polvo de tus pasos. Y si me pusiera a hablar de tu ternura, corro el riesgo de derramarme en suspiros y desaparecer, pero puedo decir que sientes la médula de cada palabra y te estremece el alma, que desde dentro de ti surge una claridad que eriza cada vello de tu cuerpo y los ojos se te endiosan como dos mandalas en donde Shiva y Agni ofician ceremonias y es así que los ritos florecen en sentido. Y tus labios: mineral fundido se enrojecen en el crisol de una profecía milenaria, es entonces cuando la tierra tiembla sus poemas, y no es otra cosa que el paso que se abren los colibríes de día, para tiritar por ti toda la noche. Eres misteriosa, casi innombrable, pues tu nombre se pronuncia con el corazón limpio, porque al nombrarte, invariablemente surgirán flores espléndidas cargadas de sueños.



Eres una niña de mil eternidades y sabes poner a tus pies al sol y a la luna, no para jugar, sino para cuidarlos.



Eres mi templo, mi oriente y occidente, mi norte y sur, mi nadir y cenit mi ombligo, mi silencio, fuente de mis palabras y ni con todas las lenguas de babel podría expresar la palabra exacta que describa lo que pasa, cuando pienso en ti.
Jorge contreras Herrera
jorgiastico@hotmail.com

JAQUE MATE

.

Transgredir la frontera de lo incierto

fue siempre su manera de existir

y oculto tras la máscara insalvable

de sus noches de nostalgia y tedio

se aferró al licor amargo de la vida

como única luz para sobrevivir.

Pasó sus días imaginando sueños

y quiso vivirlos intensamente,

con la ansiedad del que intuye

próximo el final de su existencia.

Jugó al ajedrez con el destino

y perdió, obsesionado por esa jugada

maestra que le diera la victoria

sobre los fantasmas de su conciencia.


Lo más duro, no fue sin embargo perder.

Lo más duro fue tener que aceptarlo.


Del libro Transparencias, Devenir, Madrid 2002

.
Ricardo Fernández

ESCRIBIENDO LAS GUERRAS DE UN POETA QUE NO RECONOCE MIS PASOS EN EL PASO CEBRA DE TODAS LAS RUTINAS



Fuente de la fotografía: http://lasorcitroen.files.wordpress.com

Mi sombra salta despierta sobre los bancos
alineados cerca de los urinarios, como si la micción
fuera la única razón de ser de los parques.

Una corneta supura a lo lejos nuevas cacofonías.
Trece remolinos sin carné de conducir
me aseguran que la risa es la muerte de la histeria
y me arrojan con las dos manos,
como un milagro
que conoce el vientre de una ciudad sobrexcitada.

Espacios abiertos, la madrugada huele,
ningún poeta vendrá con nombre de calle,
sólo el miedo en las vértebras,
un beso delirante, universos que se van a la pata coja,
amargos, llevando un ratito su cruz
y el pecho desmayado sobre la mesa.

Los pies se mecen desnudos
entre el rojo de una película quemada
hasta que me acabo.

Si antes delirio era una palabra poética
hoy tiene cuerpo en cada holocausto
la leyenda dirá que este año
los vientos soplaron en su contra
y el miedo fue un dios de pacotilla,
pero yo sigo atada,
con la lengua sujeta al lenguaje exhausto,
escribiendo las guerras de un poeta,
que no reconoce mis uñas
en el paso cebra de todas las rutinas.

JUEGO DE DAMAS

No pude alegrarme ver,
tras una pasada ligera,
que jugabas otra vez,
con una dama al parchís;
porque yo solía alardear
del final de tu carrera
y del recuerdo que se concede
al último contrincante.

Y ahora, con ese tonto juego infantil,
me dejas como a una más,
en el montón de las relegadas,
de las que no te interesan porque,
con una simple jugada,
caen a tus pies derrotadas.

Pues no es justo, que recuerdo,
dejarte ganar al ajedrez
con un caballo de copas,
y me sacaras un As de la manga,
en el juego de la oca;
que a la siete y media
me cantaras las cuarenta
y que te enfadaras conmigo porque,
siendo el mejor con las damas,
quedáramos en lo que los expertos,
tras reflexionar, llaman "tablas".
Razul.

ME SURCA EL AMOR

Cuadro: Mujer defendiéndose del amor. Bouguereau
Me surca el amor desde el costado sur
al costado norte de mi cuerpo,
me perfora con su lanza de tiempo acelerado.
Hace aguas en mí el barco del hastío,
todo difiere de mí y de las historias del pasado,
todo es revolucionariamente distinto cada vez.

Tu cuerpo es ese agujero en el espacio
por el que penetro al amor,
tu cuerpo es esa llave y ese abismo al que me arroja mi deseo,
quisiera entender,
y ahí se rompe la máquina de la duda en mil pedazos.
No hay nada que entender, hay algo en que tenderse:
tu mirada, horizonte en el que se pierden
las últimas esquirlas de pasión.

Me surca el deseo por archipiélagos ignotos,
pavesas del fuego del tiempo, donde arrojamos el pasado,
giran en torno de mi alma.
Hay que olvidar lo inolvidable, abrazarse a la yema nueva
que un día será árbol,
no llorar nunca: el amor no nos quiere con los ojos mojados.
No rendirse nunca. Guerreros de la noche,
exploradores del mundo inescrutable del deseo,
ardientes moradores del polvo: muertos futuros,
seguir viviendo, con la muerte pisando los talones,
seguir amando, que la muerte es el hueco del abrazo,
el aire entre las bocas, la distancia de las pieles,
El goce de separase esperando tan sólo el reencuentro.

Alejandra Menassa
http://alejandramenassa.blogspot.com/

lunes 23 de febrero de 2009

Ignorancia







No sé qué siento, ni qué pienso
tengo miedo decirte te quiero
aún en los momentos en que más grita mi pecho.



Tengo miedo de que me quieras
y que lo digas en tu silencio.



Quisiera dejar las cosas en lo que pudo ser,
pero también quiero saber
qué pasará cuando te diga...
o me digas...
cuando me aleje…
o te alejes…



cuando aprenda que el corazón es un mentiroso
y el amor un espejismo de felicidad.



Tengo que comprobar que mi miedo no es más grande que mi ignorancia
y que mi ignorancia no es más que saber que siento y que pienso.



Hay momentos en que quisiera robarte los besos que me ofreces
o no conocerte para no tenerte en mis sueños.



Te tengo miedo,
es eso,
sólo eso.



No debo decirte qué siento ni qué pienso,
tú lo sabes,
tú me sabes
lo apuesto.



Si en mi silencio notas mi descalabro
atiéndeme
porque te extraño.



Jorge Contreras Herrera



http://www.ablucionista.blogspot.com/
jorgiastico@hotmail.com
recuerden mandar sus poemas para el tributo a Jaime Sabines
Saludos a Todos
Un poema que escribí hace once años, estaba en Santa Gertrudis Oaxaca, en casa de mi abuela extrañando a una amiga, e intenté escribirle una carta, y surgió este poema, es sencillo y está incluido en mi libro de poemas del candor, que son básicamente poemas que escribí en esos años, 1998 -2001

DELFÍN AZUL



DELFÍN AZUL

Cae al vacío el negro velo del desconsuelo
Cruje, se desenredan los enmarañados hilos que aprisionan
Huye así la soledad, montada sobre una vieja barca
Llevándose las encendidas tristezas de todas sus ausencias

Gime y ríe el llanto, es sombra en estampida
Resistiéndose al olvido, las letras brotan a borbotones
Son como lazos que aluden el henchido pecho
No existe el miedo, ni pánico a los silencios
Todos se evaporan

Se acerca, se aleja, es el delfín azul de los sueños
La colosal figura omnipotente que se hace luz y enceguece
El corazón es un enloquecido címbalo dentro de su arquilla
La espalda, un bambú que se cimbra en perfectos movimientos

El dorso gris y los azules flancos, suave piel excita a la locura
Pálido vientre acaricia y arremete la rosa pálida de tus océanos
Eres acrobáticos y lujuriosos saltos elevando la blanquecina espuma
Potente musculatura que azota y derrota cualquier resistencia

Contemplando estoy desde lejos toda la ciencia humana
Mientras las palabras ordeno detrás de un enorme y azul espejo
con la certeza de que ninguna alcanzaría para explicar el hecho
de por qué, el mar y el firmamento se enjugan sobre el lecho

Saltando estas delfín azul sobre los reflejos de mis pensamientos
Despertando toda clase de placeres en el puerto de este tu mundo

FANNY JEM WONG
22.01.07

Cuánto podremos hacer, sí solo nos detenemos a ver,
sí solo nos paramos a escuchar, sí apenas estiramos una mano
aunque estemos en la oscuridad
Autor: Delfín Azul el que invente...

(Jemwong)

Corazón De León



Corazón De León

Sé bien amor lo que hace el dolor,
La ausencia y la espera
Cerrar los ojos
Como tantas otras veces
Morder fuerte el cinto
Que olvidaste sobre la mesa
Lograr elevarme por sobre él
E inmunizarme
Atraparlo todo
Hasta quizás lograr extinguirlo
Convencerte que del amor y del dolor,
Nadie sabe más
Demostrar que a pesar de todo
Tengo corazón de león

No puedo juzgar
Los cantos que he escrito
Ni descifrar los silencios
Que gritaron mis verdades
Ni los sueños idos,
Ni el reloj que marco las húmedas horas
Ni la enmudecida lengua
Hoy desconocida e indescifrable
Ni la universalidad
De sus ausencias fantasmales
Ni la inutilidad profunda
De las emociones en agónicas letras
Ni las oscilaciones que vistieron nuestros días,
Lanzándonos de nosotros

Atrapar el dolor
Hasta quizás lograr extinguirlo
Anular la totalidad de sus causas
Mediatas e inmediatas
Aceptar que nunca logré
Conocer del todo sus vacíos
Comprender que lo que fue eterno azul
Huyo de las manos como arena
Conocer la impotencia del simple hecho
De hoy contemplaros
Dominar la necedad
Y la debilidad de mis estados
Renunciar al dolor magistral
De sus eternos y reales misterios

Atrapar el dolor
Hasta quizás lograr extinguirlo
Demostrarte y confirmarme
Que a pesar de todo
Tengo corazón de león

FANNY JEM WONG
07.12.2006
08.12.2006

"El infierno está todo en esta palabra: SOLEDAD".
Hugo, Víctor Marie (1802-1885)

(Jemwong)

Sus ojos





Ella repasa los primeros instantes:
Como se fundieron en las sombras.
En un mar tibio y sosegado.
Como su ávida mano la hizo sentir mujer.
Y su voz la envolvió en un cielo claro.

Ella recuerda como inventaron sus abrazos.
Como se convirtieron en una sola nave.
Navegando entre volcanes y montañas.
Hacia donde todo es fuego.Llenándose de luz.

Ella se conmueve como si le agitara un temblor de tierra.
Sufre el vértigo de un amor que la colma.
Sabe que ese hombre es de pronto todos los hombres.

Ella quiere ser palpada.Atravesar eones de tiempo
.Conocer el sabor de sus besos:
A valles vírgenes,a rocío,a silencio estrellado.
Y a jungla,a hiedra salvaje,y fiera y melodía..
Todo lo que ha inventado,se concentra en ese amor surgido de la vida.

(Ella sabe que todas las palomas del mundo están en sus ojos)
Los de ÉL.
leni

POLVO DE ESTRELLAS


Cuadro: Danae. Courbet.
Mis músculos se tensan en doble espiral hacia el futuro,
ensayo un salto mortal alrededor de tu sexo.
me contoneo y bailo sobre tu cuerpo, melodías imposibles.

Soy una guitarra española en manos de un experto:
mi cintura de nácar, se quiebra entre tus dedos.
Arrancas los más delicados arpegios de mi alma.

No soy feliz, es más allá de la felicidad que busco,
es más allá del último de mis orgasmos,
más allá de los sonidos guturales de tu garganta enamorada.

Giro, peonza desbocada, giro y tu sexo me sostiene,
giro, heliotropo en la noche, y tu lengua sustenta
los arrebatados viajes nocturnos de mi boca.


No puedo con mis manos retener las caricias,
cuando nos separemos, cada uno se llevará su sexo a casa,
pero si cierro las piernas por las noches, te sentiré otra vez.

Te sentiré otra vez hasta perderme: mi goce es imposible,
mi aliento se deforma cuando es atravesado por tu aliento,
pierdo la memoria cada vez, cuando se trata de recordar el goce.

No sé si te necesito, pero te deseo, no sé si te amo,
pero espero encontrarme esta noche otra vez contigo entre las sábanas,
hay lugares recónditos de mi cuerpo, donde no puedo llegar sola.

Hay montañas que no puedo escalar,
precipicios por los que sólo tus movimientos me despeñan,
volcanes que únicamente distinguen tu saliva.

Ven: que esta cueva sólo reconoce tu voz,
dime ábrete sésamo, y no habrá llave que retenga tu orden,
y no habrá tesoros ni secretos que guardar.

Quedaré entre tus dedos como un fulgor plateado,
un diamantino extracto de astros sulfurosos.
¡Muéleme. Hazme polvo de estrellas!

BRUMOSAS MEMORIAS



BRUMOSAS MEMORIAS


Sumergida en el más obstinado silencio
mirando letras que giran y se evaporan.
Símbolos tenebrosos, cambiantes,
mudas manchas, inservibles e indescifrables.

Nadando estoy entre mis sesos
desconectando brumosas memorias,
rompiendo esquemas , arrancando recuerdos,
destrozando imágenes de lienzos muertos

La mano estiro por debajo de mis vísceras
Nada…. nada…..No dejaré nada…
Sombras que se expanden, letras agónicas,
tortuosos caracoles secos, harapientos versos.
Por fin comprendí que existe un borrador
para el ayer… para el mañana…

Catastrófico es el despertar cuando andas perdido
entre ruinosas callejuelas de indiferencia
y angostas avenidas de olvidos
He aquí lo que queda de tu fantasmal reino
He aquí lo que inspira la ausencia de tus rezos

Escucha por fin el grito de una boca ausente
Dígnate mirar mi ejercito de insectos,
fosilizados despojos bajo las patas de tus bestias,
tira con fuerza de sus riendas
¡Aplástalos!

FANNY JEM WONG
20/02/2009

“Otra estación corre de prisa y pienso
–Que lejos esta Roma…que lejos…“
JEM

Ofelia suplicante




"Ofelia" (1852)
Jhon Everett Millais


¿Recuerdas a Ofelia en su lecho acuático,
en Tánatos perdida, vulnerable y pálida?
¿Recuerdas su imagen, nevada de flores,
inmersa en la humedad de su sarcófago?
¿Recuerdas su alma, de óleo guarnecida,
ante nuestros ojos inquietantemente enamorados?

Frente a su muerte enmarcada en oro,
etérea linde de lo efímero,
supe que amar era sólo amarte
sin percibir que contemplaba, estática,
la imagen de mi futuro incierto:
la quietud del aire sobre su rostro,
la ingravidez bajo el agua de su cuerpo,
una volátil amapola…
su boca entreabierta,
incitando a un quimérico beso,
el rigor de sus manos suplicantes,
resignadas a una voluntad ajena y cobarde,
su soledad y su mirada interrogante…
Abandonada en el rincón perfecto para la muerte,
teñido de la sombra tenue del bosque umbrío,
con la luz exacta que exhala el declive de la tarde
e implorando, emergente, la razón de su destino.

Laura Gómez Recas


domingo 22 de febrero de 2009

Cuando cierro los ojos me entra risa



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DIFERENCIA XLII


Iniciado en la cama en Sóller, a las 3:00 del 25 de marzo de 2008

Cuando cierro los ojos me entra risa
al recordar las chorradas escritas,
verdades como puños, eruditas,
que lo fueron en los de mi camisa.

Palabra deshojada, circuncisa,
reflexiones ajadas y “mal dites”.
(Mal dicho, en catalán, que no malditas,
que en castellano suenan a insumisas.)

Me río de la muerte en mis talones,
y del final que acecha al universo.
Me río de miseria y destrucciones.

Me río sin más consideraciones.
Y si seguís la pista de mi verso,
sabréis quienes me tocan los ...

Concluido en la cama, en Sóller, a las 4:00 del 25 de marzo de 2008

AMADEUS

LLUEVE


Cuadro. Corot. Bacante junto al mar
Llueve en mi corazón,
estoy llovida de besos y misterio,
soy una nube que destila su llanto sobre ti.

Una tormenta interior me habita,
y su destilación ha de mojarnos a los dos.
Me recorre cierta humedad convicta.

El hielo de mis huesos se derrite aceleradamente
entre tus manos, y me condenso, me hago nimbo
y exudo esta pócima mortal, este dulce veneno.

Catarata iluminada, caudaloso río,
delta, orilla, muero en ti: mi mar negro,
me deshago en pequeñas gotitas sobre tu cuerpo.

Conozco los estados más húmedos de la materia:
rincones de mi cuerpo empapados de ti,
vapores de alcohol y de fragancias imposibles.

Mis corrientes han erosionado tu corazón,
arrastraré con estas aguas el último resquicio de temor.
Seré una nube azul lloviéndote coraje en la noche.


Alejandra Menassa


sábado 21 de febrero de 2009

TIOVIVO

Quizás porque tus palabras
me contaron historias
del lugar donde
nacieron las primeras ilusiones,
me convertí en la princesa
de tu reino de hadas.
O tal vez, por esos dulces recuerdos
hoy quiera volver
a caminar tus pasos
para atrapar la memoria
que se va.
Me gustaría vivir de nuevo
cada historia en su lugar.
Empezar donde el camino termina
y de espalda a la puerta falsa,
mirarme en el pozo del bien y del mal.
Mientras sueño el regreso
del inocente inicio
donde el tiovivo envuelve los días.

Esperanza García Guerrero




Supongamos

Supongamos que usted,
en un rapto de realidad doblegada
o de cruel fantasía ostentosa,
me conoce.

Que me mira y su piel
se pone en alerta aguardando
el imprevisto aguacero
desnudo de mis manos,
que me escucha y su rostro
ya no es su rostro
sino el prólogo inconcluso
de una finita estadía
en el anverso de las cosas.

Supongamos que,
en ese ocaso irremediable
que arrecia el abanico de los sueños
o en esa temeraria y casi nupcial
entrega a lo prohibido,
usted
me conoce.

Que me roza o me toca
y mis ojos son entonces
un desborde redundante de pupilas
que me destierra del momento
más humanamente inmóvil
para hacerme vivir en un segundo
alguna pequeña muerte.

Que su secreta intimidad
es la única verdad que usted me entrega,

que su espalda no me invita,
me reclama,

que una gota de entusiasmo
pende de su frente
como un estímulo perdido
como una luna en un charco
como un sendero sin pasos.

Porque
-aunque no se pueda saber
en que desperdicio de tiempo
vagamos usted y yo perdiendo,
o acaso
esperando la vida-
nos sabemos aliados
al sinsentido azaroso
de este hallazgo
que no lo es todavía.

Porque usted juega a adivinar mi nombre
y yo intento dar con el suyo,
porque me arrebata la premura de volver
a ese lugar que aún no hemos creado,

porque sé
que está buscando mi búsqueda,
que escucha
bajo la almohada una risa
sin saber que es apenas un inicio,
un futuro pedazo de mi alegría
que se duerme o se desvela
con usted hasta mañana.

Supongamos que usted me conoce,
que yo también la conozco.
Que nunca los pasados
-esos solitarios bufones del absurdo-
fueron más lejanos,
tan absolutamente lejanos
como ahora
que casi nos estamos acercando,
a pesar de que usted
todavía no me conozca,
y yo no sepa aún su nombre,
pero
supongamos.


www.deltiempoyotrasmuertes.blogspot.com

A mí la poesía me la trae äl pairo.

A mí la poesía me la trae äl pairo.
Completamente floja. Me importan las personas.
Con sus imperfecciones profundamente humanas.
Hechas de tierra y agua, de mucha, mucha agua...

Tanta agua que no entiendo como aguantan de pie,
y, cuando las abrazo, me parecen tan sólidas,
a la vez que tan frágiles, como las hojas secas
que sólo con tocarlas se rompen en mil trozos
que ya nunca jamás volverán a ser hojas
como nuestros recuerdos, que ni siquiera fueron.

Quiero manchar mis manos junto a todos aquellos
que creen en los otros, no tan sólo en si mismos.

Que no buscan la gloria, ni que les recuerden.

Que sólo necesitan estar del otro al lado,
ayudarle a subir esa cuesta empinada,
esa larga escalera que no tiene peldaños,
y que nunca se acaba, aunque al final, se acabe.

Iniciado en Donosti, pasaendo por La Kontxa y el Peine del Viento y concluido al regresar a casa en Navarra, el 30 de Diciembre de 2007

AMADEUS

LA ESPERA


Cuadro: la ola, de Guillaume Seignac.
Se dilata el deseo, rezuma por todos los poros de la piel,
es una inquietud que se fragua en la sístole
y se pierde en mi sexo,
es un no con un sí, es un espera con un ven ahora mismo,
es un basta de todo menos de ti.
Un afecto que crece, que se expande como en ondas el agua
tocada por la piedra de un deseo inmortal e inmemorial.
Es mi aliento, que te llama, son mis células, que te convocan,
es un huir del mundo y tropezar con el mundo, para hallarte.
Son las finas hebras del deseo, que parten de mi pecho
y se pierden en el tuyo, nadie ha podido verlas,
pero yo las siento, me unen a ti,
están hechas de toda la pasión de los versos,
y tienden a acortarse para acercar los cuerpos
que están a cada extremo:
son las ramas del árbol que tú plantaste en mí.
Alejandra Menassa. Del libro de próxima publicación Poemas Afrodisíacos.

NUESTRAS MIRADAS

Hacia ti, van mis sueños cada noche
vuelan tras el horizonte oscuro, buscándote
se cruzan otras miradas que atraen la mía
no desisto, tu mirada es más fuerte que el imán

Hacia ti van mis anhelos y deseos profanos
mis esperanzas sensuales siguen tu estela
pero, te encierras en un mutismo soterrado
que me alerta y entristece

Tú me amas, no cierres las cortinas del ventanal
déjame ingresar en la soledad de tu alcoba
que mi mirada se pose sobre la blancura de tus sabanas
que te bese los labios y te acompañe tibiamente en tus sueños.

viernes 20 de febrero de 2009

La cal y el llanto acallan los concilios




Quedó tan visto,
tan cabalmente visto,
que todas las miradas acudieron a un tiempo.

Y sin saber de mí, sin una sola letra
embargándome los oídos
amasé un poema para darle forma de madre.

¡Quién me lo iba a decir!

Qué destino lloroso de reptiles
enmudecía manso
sin ruinas donde florecer.


Escribir es un grito, descuartizar la carne,
una voz sin auxilio arrollando principios,

arranques sin reservas
que se instalan urgentes, rozándose entre sí,
himnos que aplauden a las piedras
y obviando la osadía de las manos
muerden a los océanos;

sin decir nada, sin hablar siquiera
permanecen las formas que abrevian las arterias:
son los seres menguados,
sobreviven subidos a un árbol;
a ese árbol que silbando a las banderas
se rasga profanando el polvo de los campanarios.

Mientras la cal y el llanto acallan los concilios,
un aullido impasible
recobra de su infancia la adormecida luz




-
Historias de cualquier otoño
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Adicto a Lyris Storm
_________________
©Alonso de Molina

UN POEMA QUE ÉL LE ESCRIBIRÍA A ELLA


Cuadro: Atenas, de Godward
Diosa de arena y asfalto,
no te idolatro, sólo te amo,
humano ser de letras,
bebo en ti los últimos licores del hastío.
La rosa de tu carne se entrega a mis plegarias.
Ciego de mí, me ciño a tu cintura de nácar,
para no naufragar, preso en tu canto,
misteriosa sirena embalsamada,
mujer de piel como los astros luminosos,
seré tu Ulises y me ataré con cadenas a la noche,
para no morir en este encuentro.
Ciego malabarista del deseo,
empecinado amante de la vida,
desprenderé de mí,
tu cuerpo entontecido por el Goce,
y nunca más me enamoraré de los instantes.
Alejandra Menassa

TEJÍ A TUS PIES



Tejí a tus pies, un sol, con mi suave lamento
y en la humedad del huerto precisé tus hojas
de excelente rapsoda, señor de los vientos;
labrador de mil versos, flores que deshojas…


… sin describir el tiempo que pasé a tu lado
aceptando en silencio magnas emociones
de apacibles momentos, sueño perfumado,
tejiendo melodías, dulces sensaciones…


En el celaje eterno de mi triste llanto.
Labrando con mis ojos perlas de amargura;
se deslizan dudosas en loco quebranto
cual soberbio poniente, en mi cintura.


No suspires mi vida, mis besos te dono,
y si quieres bailamos esta melodía…
Relájate en mi pecho, en franco abandono,
entrecierra tus ojos que ya es mediodía…

¡Yo sin ti, no razono!
Lila Manrique