lunes, 23 de febrero de 2009

Ignorancia







No sé qué siento, ni qué pienso
tengo miedo decirte te quiero
aún en los momentos en que más grita mi pecho.



Tengo miedo de que me quieras
y que lo digas en tu silencio.



Quisiera dejar las cosas en lo que pudo ser,
pero también quiero saber
qué pasará cuando te diga...
o me digas...
cuando me aleje…
o te alejes…



cuando aprenda que el corazón es un mentiroso
y el amor un espejismo de felicidad.



Tengo que comprobar que mi miedo no es más grande que mi ignorancia
y que mi ignorancia no es más que saber que siento y que pienso.



Hay momentos en que quisiera robarte los besos que me ofreces
o no conocerte para no tenerte en mis sueños.



Te tengo miedo,
es eso,
sólo eso.



No debo decirte qué siento ni qué pienso,
tú lo sabes,
tú me sabes
lo apuesto.



Si en mi silencio notas mi descalabro
atiéndeme
porque te extraño.



Jorge Contreras Herrera



http://www.ablucionista.blogspot.com/
jorgiastico@hotmail.com
recuerden mandar sus poemas para el tributo a Jaime Sabines
Saludos a Todos
Un poema que escribí hace once años, estaba en Santa Gertrudis Oaxaca, en casa de mi abuela extrañando a una amiga, e intenté escribirle una carta, y surgió este poema, es sencillo y está incluido en mi libro de poemas del candor, que son básicamente poemas que escribí en esos años, 1998 -2001

3 comentarios:

Alonso de Molina dijo...

inspiradísimos versos Jorge que destaco:
Tengo miedo de que me quieras
y que lo digas en tu silencio
,

en realidad no es malo que el silencio se pronuncie, a veces dice más que las palabras, lo malo es el mutismo sin emociones, sin miradas cómplices, sin amor...

te abrazo amigo

.

Daro!!! dijo...

Estar confundido, no es ser ignorante!!!
Bienaventurado los ignorantes, porque de ellos es el reino de los cielos.
Un abrazo!!!

Laura Gómez Recas dijo...

"Si en mi silencio notas mi descalabro
atiéndeme
porque te extraño."

Nunca entenderé esta forma de amar, entre el miedo y el silencio. No la comparto, pero el poema me ha hecho comprender algunas claves. El silencio puede ser un escudo oportuno; pero nunca lo será para el otro.
Otra cosa: siempre, siempre es mejor arrepentirse de haber fallado que arrepentirse de no haberlo intentado.
Laura