jueves, 12 de noviembre de 2009

LA AURORA LLEGA Y NADIE LA RECIBE EN SU BOCA

Desprendida de su piel
la aurora llega
como preludio del día
hundido,
en las hojas del tiempo.

Tiene sed de labios nuevos,
de enigmas y misterios intactos
en el pentagrama de la noche.

Estaba la luna menguante.

Miraba.


Miraba con los párpados de su viento
la desnudez del camino
y las bocas entreabiertas.

-Nadie la esperaba-

Apacible y eterna
clavó su espada, dos veces,
en los cuerpos de sangre herida.

Derramó la lluvia de todo lo vivido.
Llegó con paso tranquilo.

Nadie la esperaba.


Mónica López Bordón

*Cuadro: “Rostros de luz”. Miguel Menassa
*El título del poema es un verso de Federico García Lorca del poema “La aurora” (Poeta en Nueva York)

3 comentarios:

Laura Gómez Recas dijo...

Deslizas la mirada de la aurora, tan especial, a lo largo del poema. Suavemente, como la propia luz que amanece.

Un beso,
laura

Alonso de Molina dijo...

Me alegra leerte Mónica

un abrazo para ti

.

Perfecto dijo...

Emotivo, elocuente por si mismo.

Un placer leerte.

Un abrazo.