sábado, 11 de abril de 2009

VAYAMOS DESPACITO


Cuadro: El tacto de Louis Gagreneé

Vayamos despacito,
que no quiero agotar este momento,
me siento tan traviesa…,
mirándote muy fijo,
haciendo hervir tu sangre en mi recreo
cuando sé que no puedes responderme,
cuando sé que se posan mil ojos en nosotros
y hay que guardar el secreto del amor
hasta más tarde.
Porque escondido sabe a azahar y a limón,
y si lo aventamos, seguro que se rompe.
Es muy joven aún, no tiene ni un minuto.
Vayamos despacito,
dejemos que las voces se palpen, se conozcan,
dejemos que las frases se abracen, que copulen.
Me siento tan ladina, rozando con mi seno
la curva de tus brazos, como por un descuido,
y viendo en tu semblante que todo te estremeces,
y sé que quisieras abrazarme,
y yo quisiera tanto que lo hicieras…,
pero nos miran todos, y ya sabes…
hay que hablar muy bajito,
que no nos oiga nadie,
el grito del deseo podría desgarrarnos.
Yo ya no aguanto más,
acabaría esta noche prendida de tus labios,
y ahora te has acercado y susurras en mi oído
amparado el gesto por el ruido que rodea a los amantes.
Nadie sospechará,
y entonces ese aliento que me inflama los tímpanos,
esa voz que me enciende en lo más íntimo la llama que no cesa,
me dice: todo yo te deseo, aunque nos miren,
o porque nos miran,
desvirgaría con mis labios los tuyos, aunque nos miren,
o porque nos miran,
te abrazaría como una pregunta a la respuesta que le queda,
te puntuaría con las comas de mis brazos cayendo
sobre tus ampulosas caderas de hembra dócil,
te miraría muy al fondo del ojo, el alma que se asoma,
te haría no se qué que aún ni imagino,
algo que inventaremos en el tubo de ensayo de la cama…
Pero vayamos despacito,
que la espera es un goce,
que ya está el alma henchida,
y ha quedado en mi olfato,
sobre la almohada sola,
tu aroma de mujer amando que imagino,
el perfume que exhalas cuando
el deseo te atraviesa con su hacha,
el severo misterio de tu sexo,
el color de tu areola,
cómo ríes cuando amas,
qué palabras son llave de tus puertas,
cuándo vas a dejarme que me pierda
en tu bruma….
¿Cuándo vas a dejarme que me pierda y te pierda?


Alejandra Menassa de Lucia

12 comentarios:

Leni dijo...

Alejandra en esta espera-deseo
he encontrado nuevas pinceladas.
Pinceladas de la niña que llevas dentro.
Me gusta este nuevo giro poético...
Le dá un toque inocente.

Has hecho que el tiempo valla mas despacio.

Preciso.

Un beso

Leni dijo...

Preciso y precioso.
¿Por qué no??

otro

Alejandra Menassa dijo...

Hola Leni: gracias. No me gusta estancarme en una forma, busco, experimento, los otros poemas eróticos son muy directos, aquí juego con el crescendo del deseo que espera ser colmado, pero la realidad lo detiene,le señala una espera necesaria y ahí se crece, se crece...
Gracias Leni, por tus comentarios.

Miguel Iñiguez dijo...

Extenuante al explorar los propios límites, como bien dices Alejandra; Uf!!
Donde nunca es una erótica valiente lo que de por sí queda acotado, encapsulado en el poema.
Mucho más importante es la vida que anida en él. Hasta dónde nos alcanza, nos hace vibrar. Un modo de expansión y un alzarse propio que enseña algo.

Enhorabuena

Alejandra Menassa dijo...

Gracias Miguel, me pareció muy inteligente tu lectura y tu comentario.
Un abrazo

Alonso de Molina dijo...

No se que destacar, todo es destacable en este poema:

"Vayamos despacito,
dejemos que las voces se palpen, se conozcan,
dejemos que las frases se abracen, que copulen"
la palabra nuevamente protagonista de los sentidos.

"vayamos despacito,
que la espera es un goce"
me sabe a tiempo y espacio detenido, el corazón en suspenso y entegada la mirada.


"ha quedado en mi olfato,
sobre la almohada sola,
tu aroma de mujer amando que imagino,
el perfume que exhalas cuando
el deseo te atraviesa con su hacha,
el severo misterio de tu sexo"
como el incienso, un universo a emplorar


"qué palabras son llave de tus puertas" alguien dijo que una mujer tiene el clítoris en los oídos, bendito tímpano.

erotismo de altura

te aplaudo fuerte Alejandra

.

Laura Gómez Recas dijo...

¡Alejandra! Me estaba poniendo nerviosa según leía. Y ese "despacito" aniñado, como dice Leni. Es la erótica del "todavía no", quizás la parte de la relación erótica más excitante porque, a veces, la mente crea expectativas más jugosas que los hechos.

Alejandra Menassa dijo...

Alonso: he leído los dos comentarios antes de contestar, el tuyo y el de Laura, y la verdad, yo tengo que decir que me emocionan, que me sonríe el alma y se asoman laguitos a los ojos, cuando os escucho hablar de estos versos.
Gracias Alonso, no ya por un espacio en tu página, sino por un espacio entre poetas, entre voces. Qué lugar más hermoso es este bosque de poetas.
Un abrazo

Alejandra Menassa dijo...

Hola Laura: cuando lo escribía quería buscar ese efecto de desasosiego, y al releerlo entero la primera vez, me pasó esa sensación que yo llamaría de espera angustiosa. Me encanta cuando el poema hace el efecto que el poeta espera en el lector, cada vez me convenzo más de tu pericia en la lectura, además de tu precisa máquina de versear.
Un abrazo Laura.
Una de las cosas más bellas que me ha pasado en blogger ha sido conocer tu escritura, y estar construyendo esta conversación.

Laura Gómez Recas dijo...

Alejandra, muchas gracias por tus palabras... ¡¡¡Buff!!! ¡Me has puesto nerviosa otra vez! Me uno a ti en el agradecimiento a Alonso y lo hago extensivo a todos los que aquí publican. Estar entre vosotros es un gustazo. Deberíamos hacer un encuentro y sazonar con la realidad esta relación virtual.

Besos.

Claire Deloupy dijo...

Despacito, despacito...¡Y el poema es un huracán a punto de desencadenarse! ¡Que atrevida,poeta!
siempre consigues dar un paso más.

Alejandra Menassa dijo...

Gracias Claire, un abrazo y bienvenida.