jueves, 24 de septiembre de 2009

De un destierro, la avellana desnuda




De un destierro, la avellana desnuda
salvé bajo la almohada del cobijo.

Veneración al ara incomprensible
que desplazaba el plasma
del corazón al vientre.

Dormito en la distancia,
con el arrobo último y la firmeza,
sin más orgullo
que un hilo de silencio.


Laura Gómez Recas
www.lauragomezrecas.blogspot.com



"Las formas de un retorno" (1997)
Félix Revello de Toro

10 comentarios:

Fiamma dijo...

Hermosos versos Laura, es un placer leerte, gracias pro compartirlo!

Besitos!

Luisa Arellano dijo...

Cada vez te noto más inmersa en el surrealismo o neosurealismo. Es algo que no he probado aún, pero me enganchan las imágenes tan impactantes, qué tú logras de maravilla.

Un besazo.

M. Angel dijo...

DORMITO EN LA DISTANCIA,
CON EL ARROBO ÚLTIMO Y LA FIRMEZA
SIN MAS ORGULLO
QUE UN HILO DE SILENCIO

Laura Gómez, esos versos valen toda una poesía.

Placer leerte.

Abrazo sincero

Mónica Angelino dijo...

Pura poesía!! pura poeta, los últimos versos, Laura, son de colección, tremendos!!!

Besooooooooosss

(Lo sé, vas a estar genial el sábado!!)

Alonso de Molina dijo...

un desnudo místico,Laura, la segunda estrofa sensual, muy sugerente y el cierre la conclusión de un ciclo con la esperanza de un sosegado renacer refugiada en la distancia y el silencio.

así y todo, cuidadín cuidadín, la avellana ya sabes que en algunas simbologías como la celta es símbolo de conocimiento pero tambien de fertilidad.


un beso amiga, nos vemos ya
.

Laura Gómez Recas dijo...

Gracias, Fiamma, por tu lectura y abrir el canal de la comunicación.

Laura

Laura Gómez Recas dijo...

Luisa, es curioso, no eres la primera persona que me lo dice. Si esto es así, es algo inconsciente. Me expreso así, evoluciono también, pero todo lo hago desde la naturalidad.
Por eso, quizás, tu observación la tomo como piropo.

Un abrazo.
Laura

Laura Gómez Recas dijo...

M.Ángel, eso que dices me ha llegado al alma.

Me alegro de haber llegado a la tuya con el poema.

Un abrazo,
Laura

Laura Gómez Recas dijo...

Mónica, gracias. Ya sabes que para mí tus exclamaciones son como besos.

Ya casi me sé tu poema de memoria. Y cada vez me gusta más. Lo leeré con mucho respeto. ¡Ay! La distancia, siempre la distancia...

Laura

Laura Gómez Recas dijo...

Alonso, me alegro de que hayas encontrado la simbología a la avellana. Los dos primeros versos son abiertos. Se puede pensar cualquier cosa de una avellana :)
El conocimiento, el centro neurálgico de uno mismo, ése es el sentido que le di al escribirlo.
Has sabido descifrarme dentro del poema y eso que yo pensaba que era algo críptico.

Besos para ti.
Laura