jueves, 19 de febrero de 2009

CORCELES EN LA NOCHE


Cuadro: El espejo. Godward.

A un solo amor, mi amor, que cruje indecente, y a todos los amores.

Mi amor es un guijarro desterrado,
un cajón de madera sin cadáver,
una pepita de oro bajo la lengua de los muertos.

Anda mi sexo reclamando presencias en la noche,
el deseo arañando las paredes.
Tu nombre clavándose al costado como lanza envenenada,
inconfesable pasión que anima los silencios.

Mi amor es una llama en su ceniza,
un gusano en su eterna crisálida,
yace huérfano de odios y de hastíos,
yace inconmovible, yerto,
asesinando el tiempo que nos queda.

Anda el deseo en ascuas,
deshaciendo en su fuego los acíbares,
pintando corazones en el aire,
reclamando tus cuentos,
tu sonrisa de mañana.

Y ando yo montada en tus arpegios: corceles en la noche,
con mi amor, con mi sexo, con todo mi deseo,
detrás de tu mirada.
Alejandra Menassa.

10 comentarios:

Leni dijo...

Precioso poema Alejandra.
Un amor pasionál.Idealizado y reál:
"asesinando el tiempo que nos queda"...Consciente pero a la vez loco.Pués el deseo prevalece.
Con un punto sumiso en los últimos versos.
Pero es que un amor así tiene ese punto.

Me ha encantado.
muchoooo
Beso

Alejandra Menassa dijo...

Gracias Leni: la sumisión, cuando es al propio deseo, no está mal: sumisión a la pasión y no al objeto que la pasión rodea. Y en un poeta: la única sumisión es al yugo de la escritura: única posibilidad de libertad. La libertad de la palabra.
Gracias Leni, muy bellas tus palabras

Ricardo dijo...

Bellísimo poema Alejandra, te ha quedado redondo.

Un beso.

Alejandra Menassa dijo...

Gracias Ricardo.
Un saludo

Alonso de Molina dijo...

pues si, las cenizas muchas veces se sobreponen al fuego imperando en las horas y los días, veladamente se silencia el deseo desfigurando la verdadera naturaleza humana y cuando consume las ascuas que conforman la sal de los días se apagará el amor y el candor, la pasión de la vida, se extinguirán.
A lo menos que debemos aspirar los humanos es al éxtasis, no nos conformemos con menos, no nos acomodemos a verlo pasar sin querer atraparlo.

nuevos aplausos para ti Alejandra

Antoñi dijo...

Un amor, una pasión que no haya su destino, su dueño. Es un amor que se siente y a la vez no puede crecer, se queda latente, despierto, pero dormido…
Tienen todos tus poemas tu huella, tus señas de identidad, es lo bueno del que tiene ese don con el cual se nace, el arte. Se puede pulir, perfeccionar, pero jamás aprender, ni adquirir de ninguna forma, es innato a la persona. Te felicito por que tus poemas enganchan…. Un beso, Antoñi

Alejandra Menassa dijo...

Gracias Alonso. La escritura sin Goce no sería escritura.

Alejandra Menassa dijo...

Gracias Antoñi, es la eterna discusión de si se nace o se hace el poeta. Prefiero en esta vida yo atribuirle mucho al trabajo y poco a la cuna. Coordino talleres de poesía hace muchos años, el caso más impactante para mí fue una persona de más de 40 años, que había sido analfabeto hasta los 37-38, cuando entró en el taller, leía ya fluidamente, pero jamás había leído poesía, por supuesto no escribía una palabra. Ahora es un lector incansable de poesía y escribe tan bellamente que nadie podría creer que hace menos de 5 años era analfabeto. Me impactó mucho este caso extremo, aún hoy me impacta. Soy de la opinión de que en cada hombre hay un poeta, si se trabàja para él, si se le da de comer poesía, y si es necesario, se trabajan ciertas inhibiciones, miedos, vergüenzas o prejuicios. A veces el mayor impedimento para escribir es ese: que uno se cree que como no nació con el don, no podrá adquirirlo nunca. Esa es mi modesta opinión.
Nuevamente gracias por tu comentario.

Lila Manrique dijo...

La pasión nos hace pequeñas y grandes a la vez...
Y es un subir y bajar, de la conciencia, donde todo, si no te hace mal...
Se permite.
Me encantó tu poema.
Abrazos

Alejandra Menassa dijo...

Gracias Lila: Un abrazo. La pasión tiene los límites de lo humano, no se puede ir más allá.
Besos