jueves, 28 de octubre de 2010

A veces IV

A VECES soy una precaria luz,
un beso escondido en la voz,
un río ladrón de miradas,
un adiós sin recuerdos,
una estrella melancólica,
un poema sin final.

Y a veces soy una lluvia de ángel,
el inicio de un camino descendente,
un trino de ruiseñor sin ausencias,
estrellas besando la ventana,
un recuerdo de magia y fantasía,
una siesta bajo sauces renacientes
mirando desde hojas evocadoras.

La diferencia, muchas veces entrelazada
en encrucijados pensamientos,
está en tu mirada entre sábanas
sudadas, furtivas y fugitivas.



Francisco Javier Illán Vivas


1 comentario:

Corazón verde dijo...

Es un poema sencillo y hermoso, como el que he leido antes, llega directo al corazón y es capaz de llegar a todos los corazones, grandes, pequeñitos, medianos... por su sencillez, me encanta este tipo de posía.