viernes, 9 de abril de 2010

Sin Nombre

Yo,
que miro pasar los días de tu ausencia
que no tengo tan siquiera un verso
que arranque de mi alma tanto dolor impreso.
Yo,
he quedado en el silencio varada
como barco a la deriva....
Yo,
sin nombre, sin palabras, sin huella...
Yo,
adormecida en el regazo de tu sombra...
y con mil canciones que me estrangulan
con mil recuerdos, con la vida entera
dejada detrás del camino...
Yo,
recuperaré mi norte, seguiré andando
debo comenzar a sonreir de nuevo...

Debo comprender que el mar será tu recinto
y que algún día volveremos a mirarnos
en la misma estatura de una existencia nueva...

Antonietta Valentina
8 de abril de 2010

4 comentarios:

Mery Larrinua dijo...

...sera un grandioso reencuentro!
un abrazo

Alonso de Molina dijo...

son los versos que te nacen amiga, que te salen del coorazón para engrandecer el alma de esa persona que ya no está contigo y que tanto significa para tí


hoy no te ofrezco mis condolencias, te digo ÁNIMO, él te quiero ver sonreir.

te mando un fuerte abrazo querida amiga

Laura Gómez Recas dijo...

Es el recuento del dolor, verso a verso... con la serenidad como aliada y ese pronombre reiterado en una anáfora que revela el lugar donde se ha varado.
La última estrofa me parece un maravilloso final. Lleno de generosidad y de esperanza.
Amor. Destilado en la lágrima.

Un abrazo, grande.
Laura

antonietta valentina bustamante dijo...

Gracias Mery, Alonso y Laura, por hacerse presentes en mis versos. Abrazos.