lunes, 1 de febrero de 2010

Provocaciones del Sur ¿Intimidación o soberbia?

El gobierno Mapocho no se agota en desmentir ante la opinión pública internacional, una carrera armamentista evidente e indiscutible. Para qué negar adquisiciones de material bélico de última generación, que superan en porcentaje muy alto a su viejo arsenal. Armamento que les ha elevado su soberbia, vanidad y pedantería.

Justifican por enésima vez que solo se trata de una renovación de material obsoleto. Claro, las FFAA chilenas tienen un canon del cobre cuyos recursos son muy significativos y no tienen ningún miramiento en invertirlos en más armas. Mientras la población chilena se debate y sufre los embates de la pobreza que alcanza al 13%. Menos colegios y menos infraestructura de salud.

Con el anuncio de la futura adquisición de 18 aviones F-16 usados a Holanda, -dicen- que completarán un total de 44 naves de guerra de última generación. Así lo aseguró el general Ricardo Ortega Jefe de la Fuerza Aérea de Chile, quien comentó a la prensa que "Chile ha crecido, es más fuerte económicamente, y nosotros tenemos que darle seguridad a los chilenos para seguir creciendo. Entonces, este es un seguro".

El gobierno aprista de Alan García, nos ha asegurado que nuestro país también crece, es más fuerte, más desarrollado, la envidia de los vecinos, la vedette del nuevo mundo. O ¿no es así?

Al general Ricardo Ortega se le desató la viperina y escudado por sus oficiales, armas, aviones, la venia y apoyo de su Ministro de Defensa Francisco Vidal, siguió conferenciando "nosotros no pretendemos ir a pegarle a nadie. El concepto de disuasión dice -mire, no se meta conmigo, porque yo tengo fuerza si me molesta-. Eso es todo; todos los que nos están mirando saben que nosotros tenemos capacidad de pegar fuerte. O sea, es mejor que nos dejen avanzar y progresar tranquilos".

Lo que no queda claro y no sabemos si fue antes, o después de brindar con una copa de ese aguardiente chileno de mala calidad, que lo pretenden comparar con nuestro trago de bandera. ¡Qué tal atrevimiento! A quiénes quieren asustar, no sabe este señor que estamos curados del susto desde muy niños.

Pero, lo que sí nos ha llamado la atención es que, la réplica enérgica del Comandante de la FAP quien expresó, que si nuestro país es agredido, nosotros “pegamos dos veces más y “no nos corremos”. Patrióticas, valientes y oportunas declaraciones, fueron apoyadas por la gran mayoría de connacionales y criticada por los menos. Los apocados y timoratos de inmediato apelaron a la buena vecindad, simpatía y fraternidad inexistentes. Pura hipocresía.

Lo sorprendente fue que, algunas autoridades del gobierno de inmediato trataron de poner paños tibios, sacaron a relucir de inmediato la cantaleta de que las Fuerzas Armadas no son deliberantes, algunos de estos señorones utilizan este eufemismo, para esconder sus simpatías, temores, ansiedades e intereses con nuestro vecino del Sur.

Las claras y contundentes declaraciones del general Samamé han sido llevadas y magnificadas hasta la estratósfera. De inmediato salieron los que mantienen y arrastran un espíritu colaboracionista. Se olvidan de sus sentimientos patrióticos y apelan a sentimientos de hermandad y amistad que no existen con los del Sur. Solo nos une intereses de algunos empresarios peruanos y chilenos.

Lo que sí es criticable y nuestras autoridades deberían presentar de inmediato reclamos, es que somos testigos y también la comunidad internacional de la persistente y continua carrera armamentista de Chile. Tengan en cuenta lo siguiente: la negociación chilena con Holanda para la compra de los aviones F-16 de segunda mano duró aproximadamente 15 meses.

Se conoce que el costo total por esta compra bordea los 270 millones de dólares. Adicionalmente el gobierno chileno tendría en cartera la compra de, misiles aire-aire Amram, municiones para los F-16, doce aviones Súper Tucano, para entrenar a sus pilotos y 12 helicópteros Bell 412. ¡Qué les parece! Casi nada.

Qué está pasando al interior de la clase política gobernante de nuestro país. Por qué tanto temor de reclamar al gobierno chileno sobre las declaraciones ofensivas del general Ricardo Ortega y las desproporcionadas e inusuales adquisiciones de material bélico. Hasta cuándo mantendrán las relaciones con Chile en cuerdas separadas, no se ha percibido la grave amenaza en que se ha constituido este país para toda la región.

Otros criticones desenfocaron sus críticas y fueron más allá, de inmediato pidieron el pase al retiro del general Carlos Samamé Quiñones, cuyo apellido materno enorgullece a la familia de las Fuerzas Armadas y especialmente a la FAP. Nuestro país se debate entre una crítica acida y una indiferencia con nuestras FFAA.

Para nuestro país es triste percibir que, cuando se presenta un acontecimiento provocado por la naturaleza, tan grave como lo ocurrido en el Cusco, Puno y Huancavelica, con graves pérdidas económicas y que han dejado huérfanos y 40, 000 damnificados aproximadamente, no tengamos cómo socorrer a los agraviados faltaron aviones y helicópteros para estas urgencias.

Sentimos vergüenza ajena ver aeronaves extranjeras chilenas y argentinas evacuando a sus compatriotas. Aunque el premier Velásquez Quesquén declare y asegure lo contrario, es decir que sí hubo una buena cobertura aérea.

En declaraciones a los medios de comunicación el Ministro de Defensa Rafael Rey se ha mostrado muy comedido y a expresado su apoyo al general Samamé, como debía ser, con autoridad, indicando que hubo errores en los discursos de ambos jefes de la aviación. La provocación vino como un viento gélido del sur y encontró una respuesta adecuada, alturada y a la medida de las circunstancias que todos los peruanos apoyamos.

2 comentarios:

pmartimor dijo...

Allí tengo un amigo español que se casó con una peruana. German, relacionado con la jet peruana y con la clase política. Hace años que no sé de él.
No sé por qué siendo países ricos en materias primas, siempre andan alborotados y pasando penurias. Quizá Sudamérica, en general, haya sido el lugar de experimentación a todos los niveles de las grandes potencias; y un negocio seguro para las multinacionales.
Un abrazo
Pablo

AMADEUS dijo...

Chile, seguro que no será capaz de matar una mosca, con sus nuevos "viejos F-16". Pero seguro que Ricardo Ortega y su familia ya tienen su vida asegurada.

¿Cuántos son? ¿5? ¿6 personas?

¡Alégrense chilenos!

¡6 compatriotas suyos no sufrirán la crisis!

¿Y el resto?

¡No es para tanto!

Sólo serán un poco más pobres.

Mi solidaridad con esos que serán un poco más pobres.

Y mi desprecio para ese fatuo Ricardo Ortega.

Salu2,

AMADEUS