jueves, 30 de julio de 2009

El misterio de la carne.

sin rituales


Por un instante mis ojos desnudaron su alma,
yo desnudé la mía si más agitación
que la de una hoja cuando cae de la rama;
mientras su lengua recorría mis labios,
ella, con mesura, me instruía
sobre el misterio de la carne.

Fue en ese momento
que las puertas del purgatorio
se abrieron irreverentes
y en el soplo que dura el placer
la lujuria golpeó mis manos
y mi aliento, nuevamente,
invocó a la carne

Los cuerpos entre sí
pedían la avenencia del éxtasis;
no era preciso cruzar miradas
ni derramar afectos en la piel del otro,
nuestros ojos ignoraron los símbolos
ahogando todos los temores,

y con las almas desnudas,
en la perversa llamada al culto,
persistimos sumidos en la carne



©Alonso de Molina
Adicto a Lyric Storm

8 comentarios:

Jorge Contreras dijo...

Hola mi hermano poeta.
Me recordaste con tu poema cuando cruza las puertas del infierno.
Sublime los misterios de la carne y como lo dice Gilberto Owen en su poema, Booz canta su amor: por la carne, también se llega al cielo.
bravo poeta.

Admin dijo...

Muy bonito el poema, pasate por mi blog donde trato de escribir poesia:
http://poemarioh.blogspot.com/

Saludos

Alonso de Molina dijo...

un fuerte abrazo Jorge, ya veo que estás de regreso tras tu periplo; por lo carne tambien se llega al cielo, o al menos se intenta

gracias por venir

.

Luisa Arellano dijo...

Me gusta lo de empezar desnudando las almas y terminar desnudando lujuriosamente los cuerpos. Auguro un sabor más dulce y perdurable para esa relación que si hubiese empezado al revés. ;)

Me alegra poder disfrutar tus letras de nuevo, Alonso.

Besos.

M. Angel dijo...

En el amor se abren las puertas del cielo y se cierran las del purgatorio.

Sin amor no hay cielo.

Quien no ama no vive,
solo transita por la vida,
como hoja arrastrada por el viento.

Placer leerte.
Saludos sinceros.

Alejandra Menassa dijo...

Sin rituales, porque los rituales extinguen todo goce, bravo Alonso. Por cierto, con tanta pasión te comiste hasta la s del segundo verso.
Un abrazo
Alejandra

Laura Gómez Recas dijo...

Torrencial.
El disfrute de la carne comienza por el alma. Esa mirada que puede descomponer el hierro de la máscara...

Un beso,
Laura

Lila Manrique dijo...

Alonso querido, como siempre dejándote mi huella y mi cariño.
Tus versos maravillosos y especiales, dignos del talento que posees.
Te quiero mucho.
Miles de besos