martes, 3 de marzo de 2009

¿Cómo vas vestido para poder reconocerte? 2ª parte



Sábado 28. Día de Andalucía, por más señas.

Según lo previsto. A las 17:15 cruzaba la Gran Vía madrileña dirección a la Plaza de España y bajando hacia la cuesta de San Vicente giro en la media rotonda hacia la izquierda subiendo las calles de Bailén y San Quintín para finalmente entrar por el túnel que desdobla la vía accediendo a los cercanos aparcamientos de Plaza de Oriente.

Perfecta anfitriona, Laura espera justo en la puerta del Café de Oriente, es lo primero en que reparo al salir por las escaleritas que desde el parking te lleva casi a la puerta misma de la cafetería. Un lugar especial para Laura: “Yo crecí muy cerquita y allí he vivido momentos importantes de mi vida

Ya me había advertido que el lugar tenía su solera: “El café, además de café, es restaurante. Tiene tres niveles. En el sótano hay dos salones, uno grande y otro pequeño (se llama el comedor del rey porque Juan Carlos cuando va, come allí)” y que se les quedó pequeño: “Allí hacíamos antes la tertulia, pero ahora hemos crecido mucho y nos hemos trasladado al piso que está sobre el Café. Nos reunimos en el Comedor de la Abuela. Es grande y, aún así, lo llenamos. Tiene un balcón y una gran mesa” Y una mecedora junto a la puerta, justo a la izquierda que concilió la buena voluntad de Pilar que a esas horas 17:30 estaba algo necesitada de descanso.

En el Comedor de la Abuela, Laura, me presentó al coordinar de la tertulia, Teodoro Rubio, al que regalamos un ejemplar de la Revista Alaire y el libro Antología de Poetas también de la Editorial Alaire. Tuvimos oportunidad de escuchar buenas voces, buenos poemas por parte del medio centenar de poetas presentes, algunos integrantes de otros colectivos provenientes del popular Café Gijón, del Ateneo de Madrid o del Grupo Poekas; tuvimos oportunidad de comprobar en la Tertulia Poética Café de Oriente, la buena salud que atraviesa la poesía contemporánea, la poesía de hoy.

Lyric Storm
A la salida nos dirigimos a una tasquita cercana. Entre aceitunas y algún que otro canapé echamos unos papelitos sobre la mesa, había que buscar la complicidad de las letras, para retar a la inspiración en busca de versos que festejaran ese momento especial y divertido, una oda a la aceituna:

Me llamas desde el tánatos del plato,
quiero romper tu carne en mi mordisco.
Con las lunas de fiesta que otorga el pimentón
ensaya bailes, danza,
tejiéndose en festejos del planeta
su centro en nebulosa; una aceituna, Laura,
pliega ante el apetito la gracias de sus labios,
maquillada de aliño, quedamente en el plato,
de pintas y lunares consumados

Tarta de manzana y vacas en Madrid
Tras el nos dirigimos de nuevo al Café de Oriente. Las bromas prosiguieron y justo es hacerle una oda, otro Lyric Storm, a la compartida tarta de queso a tres manos que acompañó al café.

No puedo sin sus besos sentir la madrugada,
un chocolate, postre de palabras vencidas,
una porción de tarta indulto de los dientes,
de la taza, su boca tórrida me convoca.
Un murciélago ríe y peina los abeto
en tanto una farola amorfa se ilumina.

Del sur al centro, trazo la línea del Oriente.

De locura es el arma que esgrime mi mirada.

Como la miel
sus labios pegajosos devoran madrugadas


Lo vengo diciendo, si la poesía no vale para hacer amigos, no vale para nada. En este sentido, puedo afirmar que la poesía vale mucho, mucho. Gracias Laura.
.

6 comentarios:

Ángeles Martín. dijo...

Una tarde sumamente interesante
Haber podido disfrutar de voces póeticas,bañadas en buen café
Es todo un lujo!!
Cierto,la poesía para quien la siente,vale y mucho.
Gracias por compartir tus vivencias.
Un beso.

Laura Gómez Recas dijo...

¡Bueno! Quedaron un poco raros los poemas... Que nadie se asuste. Sólo fue una tormenta...

Me alegro que tengáis un recuerdo tan grato de este fin de semana. Quise compartir contigo la tertulia Gerardo Diego. Es un foro en el que los minutos pasan, no volando, sino hechizando. Y ocurre en un lugar muy especial de la villa. La Plaza de Oriente y ese café son de los lugares más hermosos que tenemos en Madrid.

Te mando muchos besos,
besos como aceitunas sin hueso...

Laura

Lila Manrique dijo...

Que envidiaaaaaaa, y de la buena, mi querido Alonso. Desearía compartir esos bellos momentos.
Como siempre, mi cariño para ti querido amigo

Alejandra Menassa dijo...

Las tormentas poéticas tienen una lluvia especialmente hermosa, una nubes cercanas, casi a ras del suelo y destilan los versos entre rayos de comas y puntos como truenos.
Los encuentros poéticos tienen siempre algo de magia,de ensueño.
Un beso Alonso y otro para Laura

Leni dijo...

Un fantástico fin de semana.
Y una fantástica anfitriona.
¿Que mas se puede pedir?.
Bueno..si.
Un regusto poético en cada detalle.
Eso significa que lo disfrutasteis.
Me alegro.

Beoss

Alonso de Molina dijo...

Angeles gracias por tu apreciación; laura raritos los versos si, pero versos al fin; Lila envidiosillaaaa venta un día quemamos Madrid y la costa del sol; Alejandra bien lo dices lo que dices sobre las tormentas y y los truenos poéticos; Leni, en la próxima te vienes, no faltes.

curioso, solo han comentado señoras, y eso que no mostré los bíceps ni el flequillo;

os beso compañeras