jueves, 12 de febrero de 2009

UN CADÁVER





El pensador, de Auguste Rodin


El inspector halló el cuerpo en el suelo,
no había señales de violencia.
Inspeccionó puertas y ventanas,
ninguna pista allí.
Interrogó a todos los habitantes de la casa,
nadie había visto a la muerte pasar.

Concluyó: no se puede afirmar que la muerte
haya estado en el
lugar de los hechos.
Hubo un único silencio
y varios ojos abiertos
de desmedido asombro.

Pero Sr. Inspector, replicó la cocinera,
no hay dudas de que el Sr. está muerto,
permanece inmóvil, no respira,
su tez toma un color que se asemeja
bastante al de un cadáver.
Debo decirle que he visto muchas
personas en semejante embarazosa
situación.
¡Cómo se le habrá ocurrido morirse
un día jueves, y en pleno mes de Abril!

Disculpe, Sr inspector, añadió el jardinero,
está más muerto que el cedro libanés
que se secó en verano
y el Sr. no quiso que retirara,
a los dos les ha abandonado la savia/sangre,
ya nunca más sus ojos/hojas verán el sol.

La dolida esposa añadió
solamente una frase:
hemos conseguido por fin
que algo se ponga tieso en esta casa.

Está bien, pueden creer si quieren
en el testimonio de sus sentidos,
pero debo decirles, continuó el inspector,
que modernas teorías nos advierten
sobre los peligros de confundir
la muerte con lo muerto.

Es posible que lo que vemos
sea un cadáver,
pero nunca sabremos si se murió
de muerte.




Si quieres escuchar el poema recitado:

10 comentarios:

Paula Malugani dijo...

Tu poeta, como siempre, pasea con sus más bellos atavíos. Haces florecer a la misma muerte Alejandra, me gusta muchísimo tu poesía.

FRANK ALFEREZ dijo...

Muy bueno Alejandra.No se sabe si murió de muerte, pero podria ser la vida el mobil del delito?

Alejandra Menassa dijo...

Gracias Paula, ¿qué sería la vida sin la muerte?. El goce humano es siempre un goce mortal.
Besos Paula

Alejandra Menassa dijo...

Gracias Frank, la vida es el móvil de todo... con su pizca de muerte, de puntuación, de finalizar para recomenzar...
Besos

Leni dijo...

Tal vez lo mató la vida.
Digo...(despues de el comentarío de la esposa).
Me ha impactado.
Creo que como todos o casi..
Murió sin querer morir.

Besos

Alejandra Menassa dijo...

Gracias Leni: tu impacto es alimento para mi poesía, qué sería del poema si no impactara al lector

verdial dijo...

Para morir hay que nacer y vivir primero, aunque hay muchas formas de morir. No necesariamente ha de ser una muerte física.

Muy intenso el poema.

Un abrazo

Alonso de Molina dijo...

Como señala Verdial, no siempre la muerte es física, y el poema excepto con esta alusión "hemos conseguido por fin
que algo se ponga tieso en esta casa"
en ningún caso da muestras de violencia, solo una muerte pasar que no tendría porqué ser física... en cualquier caso querida Alejandra otro texto bien escrito que provoca a la imaginación, a la reflexión, te felicito nuevamente

un beso para ti

Alejandra Menassa dijo...

La muerte no es lo muerto, es una puntuación, final de verso, para poder el siguiente, final de beso, para reencontrar al amante al día siguiente.
Gracias verdial

Alejandra Menassa dijo...

Hola Alonso: otra vez muerte y sexualidad se unen en un juego de palabras: ponerse tieso: erecto y muerto al mismo tiempo.
Gracias por tus vivas palabras y también por los silencios que las hacen palabras.