domingo, 15 de febrero de 2009

UN ABISMO SE OCULTABA EN MEDIO DE LAS NUBES.

Dibujo: La lujuria, de Rodin

Era el quinto día del naufragio,
entre las sábanas estábamos
perdidos en tempestades de lujuria
yo buscaba una honda para derribar a Dios
para que cesara de caer esa lluvia insistente sobre los dos
era el día del hacha y de la rabia,
yo tenía en el pelo una orquídea amarilla y en la liga
el cuchillo del alba.

Era el quinto día de la muerte del sol,
yo buscaba una hormiga que en la almohada
fundó su campamento
y tu explorabas para encontrar las migas del amor
que atraían insectos a libar el licor de nuestros sexos,
ya éramos en la noche las sombras del averno,
el descenso sin retorno al abismo del tiempo,
que se ocultaba quieto entre las nubes,
como callado espectro


Era el quinto día del relámpago y del trueno,
una luz eléctrica proyectaba en la pared
nuestras sombras, que como un torpe gigante
hacía huir a los fantasmas,
llegaste con la pala de los días,
a abrir surcos en mi piel buscando el mineral
la precisa distancia entre los cuerpos,
la fruta madurada a costa de libarla.

Era el quinto día y tocaba a su fin esta batalla,
la lucha cuerpo a cuerpo,
la huída en desbandada al pais de los ayes,
el recorrer de una esquina a otra la ciudad de la cama
los altos edificios del placer,
las farolas nocturnas erectas e irisadas,
el final de salivas y de savias destiladas
cómplice suicidio de manos, voces y miradas.
Alejandra Menassa

10 comentarios:

Paula Malugani dijo...

Me gustó este poema, me caí varias veces en sus abismos, al fondo de las nubes.
En la quinta lectura 'las farolas nocturnas erectas e irisadas', me señalaron otro sentido nuevo cada vez más impar entre sus letras. Gracias Alejandra por pintar tantos universos de palabras. Un abrazo.

Alejandra Menassa dijo...

Gracias Paula, un abrazo.

Alonso de Molina dijo...

tu poesía, Alejandra, es un deleite, una expansión para los sentidos que se abren a los paisajes inéditos surgidos de tus letras, te felicito y aplaudo con fuerza

.

Alejandra Menassa dijo...

Gracias Alonso. Yo no podría vivir sin esos espacios que me abrió la poesía de tantos otros. Cómo no devolver, cómo no crear, gracias amigo, por tus siempre bellas palabras

FANNY JEM WONG dijo...

EXCELENTE , UN PLACER LEERLA
BESOS
JEM WONG

Alejandra Menassa dijo...

Gracias Fanny.
Un beso

Leni dijo...

Yo pienso que existen poemas con música.Con ritmo.
Y este lo tiene.
Es un placer leerlo y recitarlo.
Haciendo incapié en la primera estrofa :"Era el quinto día.."
Como son cinco los dedos de tus manos.Con la que escribes esta maravilla para los sentidos.
Para poenerle tiempo a las pasiones.
Chapeau.
Beso

Alejandra Menassa dijo...

Hola Leni: El otro día dije en una entrevista que yo escribía para leer, no me había dado cuenta hasta que me hicieron la pregunta, pero es así. Si no lo puedo leer en voz alta, insisto hasta que "me suena".
Un beso Leni y gracias

Rosa de Santa Isabel dijo...

...y tu explorabas para encontrar las migas del amor...com as mãos construo a saudade do teu corpo...onde havia uma porta...um jardim suspenso...um rio...um cavalo espantado...á desfilada...

salut !...poetiza!e gracias...por tus palabras...

Alejandra Menassa dijo...

Gracias Rosa, a tí por las tuyas.
Un beso desde Madrid