De carne y letra
Qué maldito ángel
y dulce demonio parieron mis padres.
Qué amorfa alma
insaciable de humedad,
seca de tallos,
amputada de raíces.
¡Ven! ¡Juguemos!
Aprisióname entre tus dedos
piérdeme entre sus pliegues
busca incesante la manija de mi ombligo
apréhendete a mis dientes
no muerdo… a veces.
Alojate en mis axilas tibias
ardientes
afiebradas.
Atrévete a desporcionarte en mi paladar
¡Que rico! ¡Que salado! ¡Que rojo!
Ven avecita, no muerdo, en serio
o quizás un poquito,
no temas,
no duele mucho ser despedazado con rabia.
Mira mis ojos rodando entre mis piernas
mis manos rotas
mis parpados retorcidos
Sublime visión
¿No soy una hermosa princesa?
¡Ven!
Mírame en mi gloria
atragántate con mis muslos,
mis rodillas,
mis deliciosos nudillos.
Sueña.
Mareate.
Arrinconame contra la lluvia.
Llorame,
me reire e te.
Pruebame,
si todo va a terminar,
que termine con un final feliz,
trágico,
controversial,
inesperado.
¡Si! con antropofagia
y dolor a correntadas
con des
ilusion
lascivia
pudor
verguenza
con la mano levantada
¡Ven!
Indignamente
acerquémonos a la última nota
¡Ay que risa, ay que dolor!
¡oh sagrados dioses!
¡Bah inciertos mortales!
Vamos, ríe, ríe, ríe mas
Demente, atroz, azulado.
Cometeré incesto con mi sombra
Juntas pariremos un mediodía
¡Si! mundo, gente, psiques
sometámonos a la montura de nuestro eco,
autofiniquitemonos.
¡Si! finite, the end, bye-bye, sayonara
hasta la vista baby
Ahora gime, gime, gime más
pero con elegancia
como se debe
siempre
hacer.
Despropósito cierra tus piernas
ten piedad de las solemnes almas
que caminan las arenas púbicas
de estas plazoletas baldías.
Ten misericordia de los justos
los honrados
los aparentes
de mi cartita de navidad
de la balanza en que me hundo.
Ten misericordia de los hipócritas
los desalmados
los sinceros
¿Te enredaste? ¿Te mareaste? ¿Te atoraste?
Pobre de ti justicia,
caerás de espalda en la gravedad de tu propia trampa,
rogarás que rece por tu alma,
que coloque la venda
que mastique tus ojos
que apague la vela
y yo
te mirare
con lágrimas
sin mover un dedo
Si estoy de humor beberé tu sangre
sino jodete por débil
rompible
bebible
y vete a la centésima parte del séptimo círculo del averno
en silencio
en puntitas
sin rencor
Vamos, caéte, póstrate, lame mis pies.
O no, mejor que lo haga mi alma,
dejame, correte, no estorbes
entre la voluntad y mis deseos
ya se robaron las paredes,
estoy a media res
en esta tangente de ficción.
Estoy en partes
en la media naranja del ya.
Pulsa on si me salvas
Pulsa off si me condenas
Dame a elegir entre la luz y el tormento
sin querer
me quedaré jugando a que juego
entre las espinas.