domingo, 25 de abril de 2010

Estampas cotidianas -3-






No es deber de la calle mostrarse justa. Tampoco debería ser tendenciosa.
Solo tránsito y avenida. Aceras y plazuelas. Lugares para percibir el espectáculo de la mañana, sentir la vida que despierta por su propia voluntad y a las madres que arrancan el bizcocho y el zumo de frutas.
No es por sentir vergüenza. Pero hay gente que traga a todas horas.
La gente traga bajo la luna y continúa tragando en la puesta de sol. Algunos, invisibles ectoplasmas, ni siquiera respiran.

Mucha gente señala con el dedo a los foráneos.
No son de aquí. ¿A qué vendrán?
Nos quitan el trabajo. A robar. Solo vienen a robar.
¿Pero cómo hacer para evitar que nos roben el egoísmo, la indiferencia, la falta de escrúpulos, el rencor…?
Desde el resentimiento la calle habla, nos canta sus miserias y ríe sus consuelos.

En una servilleta, alguien escribió algo sobre la vida. Podríamos reunir a todos los que emborronan cuartillas y franquezas, a los que ocupan espacios virtuales y abren un blog para ofrecernos una ración de sus impresiones, de su espíritu o de su humor. Un día dejaremos de existir. Y no habrá retorno a ningún origen. Simplemente dejaremos de existir. Alguien abrirá un nuevo blog para mostrarnos sus sueños.

Las altas horas de la noche arrojan un enconado olor a tristeza. Pero los jardines se detienen en los huesos de los amantes. Habría que regresar de la carne a los huesos, mantener el veneno en su pureza.

Estoy cansado de dormir.
Hoy, voy a devorarme un poco.
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Especial dedicatoria de este texto a Laura Gómez Recas por recordarme que tengo la obligación de escribir y compartir.
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3 comentarios:

Ana Villalobos Carballo dijo...

Alonsooo!!! a veces te leo y siento escalofríos porque encuentro versos en los que parece que me robas los pensamientos.
Una noticia, recibida justo antes de salir de Sevilla, ha hecho que durante el viaje se hayan cruzado por mi mente pensamientos muy parecidos a ese "no es deber de la calle mostrarse justa" o hayan revoloteado esas "servilletas( tan frágiles y efímeras)sobre las que alguien escribe algo de la vida, o el olor a tristeza que trae la noche y sobre todo haya sentido "la necesidad de regresar de la carne a los huesos"
Motivos diferentes los que inspiran tus pensamientos y los míos pero que hoy se me hacen cercanos incluso en su diferencia.
Te leo desde la profundidad que siempre (o casi siempre) envuelven tus versos y me empapo de todas las certezas que contiene esta estampa tan cotidiana que nos dejas; pero dicen que todo texto tiene dos lecturas la del que escribe y la del que lee, así que hoy no sólo te leo sino tus palabras me transportan a otra estampa cotidiana diferente pero tan cierta y cercana como la que te impulsa a escribir.

Me ha encantado:"Pero los jardines se detienen en los huesos de los amantes" y lo qu sigue hasta el final

Muchos besos
y gracias a Laura por conseguir que vuelvas a compartir. Ejem... se ve que es más insistente que yo porque mira que te lo estuve diciendo el último día que hablamos pero a mí ni caso....
Claro que tampoco soy buen ejemplo pues últimamente no escribo casi nada y comparto menos aún

Yo estoy cansada y voy a dormir, ya mañana haré los deberes y me tragaré o atragantaré con los versos de un amigo que tengo pendientes de devorar.


Besoosss

Ana

José Antonio Fernández dijo...

Un texto duro y bello. Dice mucho de cómo somos, como actuamos ante los demás, esa indiferencia que caracteriza a la sociedad en la que vivimos, en fin, duro, pero realista.
Un saludo.

Laura Gómez Recas dijo...

Es un placer leerte. Es un placer conocerte. Dialogar contigo, otro placer y encontrarte en líneas como éstas es más que un placer. Es un ejercicio con el que reconstruir la conciencia.
"... habría que regresar de la carne a los huesos, mantener el veneno en su pureza".

**** Por cierto, gracias por la dedicatoria. Pero no es culpa mía que comparta, Ana. Es que sé que se lo tenía prometido a sí mismo periódicamete y se lo recordé. :o)

Un beso grande,
laura